miércoles, 12 de marzo de 2014

DE FIBROMIALGIA, DROGAS Y COSAS PEORES (Primera Parte)

DE FIBROMIALGIA, DROGAS Y COSAS PEORES (Primera Parte)
En mis más de 10 años como enferma formal de fibromialgia  he tenido 3 crisis de dolor indecible, literalmente fueron un martirio en la carne y un calvario  en los nervios. Me habría suicidado.   Los dolores de parto eran cosa de niños. Tengo muchos amigos enfermos que lo sufren de  manera habitual. Viven la normalización de un infierno que, para quienes no lo padecen es imposible de concebir.  A diferencia de México donde se insiste hasta el hartazgo que la fibromialgia es una enfermedad controlable, en EEUU se habla de la medicación con opiáceos,  mariguana y cannabinoides para aquellos cuyo dolor es sencillamente incontenible y sin otra opción  viable. En páginas y blogs relacionados a fibromialgia  en el país vecino se habla abiertamente del tema. Se dan consejos, la comunidad de enfermos comparte abiertamente sus experiencias en su uso y  efectividad.  A fin de cuentas 32 por ciento de la población allí puede ir a un dispensario para recibir mariguana por razones médicas, por ejemplo.
Ahora que está la polémica por el uso medicinal de la mariguana es que decido abordar el          tema.  A diferencia de México donde los enfermos lidiamos con el estereotipo de un enfermo mental, flojo o hipocondríaco, en EEUU lidian con el de un adicto a los medicamentos opiáceos-narcóticos: vocodin (acetaminofeno hidrocodona), Percecorcet (acetaminofeno- oxicodona) y    OxyContin (oxicodona) ¿Será que en cuanto a  dolor  se refiere habitamos en el País de las Maravillas?  Acaso ¿el dolor mexicano es menos sofocante e invasivo? No lo creo.   El dolor es el mismo, lo que cambia es el enfoque que se le otorga en cada país.  Y en el nuestro  se ha optado por un status  tercermundista.   Se  ha ninguneado a un grado francamente peligroso, tanto que Sara Leal una enferma de fibromialgia decidió acabar con su vida lanzándose al Rio Fortín con todo y auto, dejando a dos hijas menores de edad, huérfanas. Victima de  la incompetencia médica para tratarlo y por restarle veracidad a una sufriente estigmatizada  como loca y exagerada,  para expiar su culpa y responsabilidad directa,  los facultativos se   lavaron las manos -convertidos en unos Pilatos- y achacaron su decisión  a la depresión aguda que la aquejaba. Estigmatizada en la Vida y  Estigmatizada en la Muerte. No nos engañemos, la muerte de Sara es directamente proporcional al fracaso estrepitoso  de un modelo sanitario-asistencial ya caduco, incompatible con los retos del siglo 21 que enfrenta.    Enfermos y enfermedades  hemos rebasado un paradigma médico obsoleto que no se ha desarrollado a la par del progreso de nuestra civilización. Que simplemente está rezagado y que  en defensa propia y para autopreservarse  opta por la salida más fácil: nos psiquiatriza.  Los enfermos de fibromialgia somos la evidencia de su dolosa ineptitud. La piedrita en el zapato que los podría hacer  descarrilarse. Los que atentamos contra sus intereses para seguir haciendo negocio. Porque en resumidas cuentas  eso representamos los enfermos para ellos, un cheque en blanco. La renta a perpetuidad que engrosa sus cuentas bancarias  ¿Un desafío científico?  Ni soñando. Su crecido ego no se los permitiría.

Conocí a una enferma que en una crisis de dolor tuvo que ser internada.  Era maniatada a la cama para evitar que atentara contra su vida. Los médicos que la trataban (uno de ellos el Director)  no comprendían cómo medicamentos de última generación  para cáncer que noqueaban a cualquier paciente a ella no le hacían nada. En una escala de 1 a 10 su dolor era de 15 según los reportes oficiales.   La medicina fue absolutamente inútil para ella. Y es que en México el fracaso recalcitrante en el abordaje de la fibromialgia  raya en un surrealismo desgarrador.   Se  receta diclofenaco a un viacrucis de grado superlativo.

Me contaba la mamá de una joven que en una crisis de dolor desquiciante, tuvo que ser ingresada a una clínica privada y el experto sólo atino a venderles su libro donde según él, estaba contenido el conjuro para  su eliminación definitiva. Que lo leyeran y después ella como por arte de magia, no se quejaría más.  Mostró una insensibilidad homicida ante un suplicio que pudo constituir  una tragedia como en el caso de Sara.  .¿Dónde quedó el juramento hipocrático ?      Hoy se jura a cambio de algunas monedas.

Alrededor de un 10% de pacientes con fibromialgia en Estados Unidos toman marihuana para aliviar síntomas como el dolor, la fatiga y el insomnio, según un estudio publicado en la revista Arthritis Care & Research.
El tratamiento farmacológico para un  dolor  omnipresente y todopoderoso relacionado con la fibromialgia apenas provee un alivio modesto, y algunos pacientes se automedican con marihuana, según comenta un blog especializado en el tema.  Hay gente que incluso combina  morfina y cannabis  para poder sobrellevar el dolor que ultraja cada intersticio de su anatomía. Esto sin contabilizar los antidepresivos, ansiolíticos,  relajantes musculares y pastillas para dormir...un arsenal farmacológico  De no hacerlo terminarían suicidándose como Sara Leal. Pero en México es un tema sencillamente vetado. Intentan que se mitigue con yoga   y pensamiento positivo. Tratamiento multidisciplinario le llaman para impactar a las audiencias pasivas, incapaces de detectar un fraude científico.

Los enfermos no podemos lidiar con un escuadrón de la muerte personalizado, enquistado en las entrañas y que somos abandonados a nuestra suerte. Human Rights Watch equipara vivir con dolor crónico a padecer tortura. Lo cual nos habla de un complejo problema inscrito en el contexto de los Derechos Humanos. Para replegarlo esencialmente precisamos investigación biomédica progresista y voluntad política.

Según encuestas nacionales 70% están en favor de regular el uso de la mariguana con fines medicinales, como ocurre en otros países y sólo 52% apoya la instalación de dispensarios

¿Sumaremos otro  estigma más a nuestra cuenta?


1 comentario:

  1. CRUDO PERO MUY CIERTO!!!! Excelente relato que compartire en la pagina que modero en Facebook: https://www.facebook.com/fibromialgiablogpr

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